Alejandra Milena Duque Duque

Licenciatura en Lengua Castellana
Marinilla, Antioquia

Comienza por decir que es una pésima lectora, porque como si no tuviera filtros va leyendo todo lo que llega a sus manos, terror, suspenso, amor… pero, contrariamente, finaliza la frase afirmando que sus libros favoritos son Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo.

 Precisamente fueron los libros y la curiosidad los que le ampliaron su propia visión de la vida, alejada del pensamiento tradicional campesino: “el campesino no ve mucho la necesidad de una formación académica”. Por el contrario, ella se interesó en el estudio desde muy pequeña, no le gustaba que le ayudaran a hacer las tareas del colegio y a diferencia de sus dos hermanos mayores es la única de su familia que ha iniciado estudios de educación superior, “los nacidos después del 90 son los que en mi familia han tenido la oportunidad de estudiar”.

Vive con sus padres, su hermano y sus tres sobrinos menores, a los que ayuda a cuidar y a formar. Ella se crio en la vereda La Milagrosa de Marinilla, y aunque ahora vive en el casco urbano del municipio, conserva del campo el tono arrastrado y una timidez a la que desafía con cada palabra que dice, eso ─hablar y escribir─ son dos habilidades que logró desarrollar en sus dos años y medio de estudio en una Escuela Normal, después de haber terminado su bachillerato en un colegio comercial y haberse enrutado en el área administrativa.

Sus gustos y su pasión por la lectura la llevaron a dejar las expectativas del comercio y a enfocarse en ser maestra, “ver un niño cómo se acerca a un libro y lo que puede construir a partir de esas lecturas, me disipó las dudas y dije, esto es lo mío”. Acaba de iniciar sus estudios en Licenciatura en Lengua Castellana.

A los pocos meses de finalizar sus estudios en la Normal la invitaron a acompañar un proceso de formación en Amagá: “… yo sé que Amagá existe pero exactamente no sé dónde es. Esta profesión es así, toca en tal parte y yo no voy a decir que no, igual donde lo llamen a uno es porque allá lo necesitan”.

Alejandra no habla por hablar, quizá es un rezago de la timidez que le dejó el campo, al que además le debe el anhelo de llegar a una escuela rural y aportar al cambio de esa brecha entre la educación campesina y la educación en la ciudad.

Beneficiarios

Manuela Barrios López

Mariana Flórez Franco

Juan David Pinzón López

Karen Andrea Vásquez Puerta

Eliana Maritza Gómez Rodríguez

Christian Andrés Cárdenas Carrillo

Alejandra Milena Duque Duque

Wilmer Tibambre Heredia

Carolina Foronda Cataño

Kimberly Dayanna Robayo Arévalo

Vanessa Zuluaica

Gina Paola Triviño Sarria

Juan Felipe Marín Suárez

Patricia Naranjo Cañas

Natalia Andrea Suárez Salazar

Ximena Amariles González

Sergio Alejandro Toro Cifuentes